La Masonería: 

La Masonería es una institución filosófica, filantrópica y progresista a nivel internacional con alrededor de 300 años de antigüedad cuyo objetivo máximo es estimular el perfeccionamiento moral e intelectual de hombres y pueblos buscando obtener la fraternidad universal; o más escuetamente, es una escuela formativa de hombres. Es una fraternidad que une a sus miembros con un vínculo de armonía, verdad y amor fraternal, que trabajan indefinidamente hacia la conquista del progreso y de la libertad, que se consagran al estudio de las leyes de la naturaleza con el fin de ser útiles a sus semejantes y que cooperan al perfeccionamiento de la humanidad.

Podríamos definirla como la institución orgánica de la moralidad más absoluta, comprendida como uno de los elementos del ideal de los hombres. Su objeto es combatir la ignorancia, el vicio e inspirar amor a la humanidad. Sus principios son la moral universal y la ley natural, dictadas por la razón y definidas por la ciencia.

Proclama como principio fundamental la creencia en la existencia del Gran Arquitecto del Universo, origen de todas las cosas, y en la inmortalidad del alma, pero no admite más diferencia entre los hombres que el mérito y el demérito y no rechaza a nadie por sus creencias u opiniones.

Tiene como objeto enseñar a sus miembros los valores de rectitud, de responsabilidad personal, de mejora moral de la persona y, a través de ésta, mejorar a la Humanidad. Tal tarea la lleva a cabo a través de los rituales propios de cada grado.

Lucha constantemente por la búsqueda de la verdad, el desarrollo de la ciencia, la conquista de la Libertad, desde una posición pacífica y legal, pero manteniéndose firme contra el despotismo político y el fanatismo religioso.

Hay que tener presente que la Masonería, no es un Club, ni es una Organización Benéfica (aunque hace beneficencia) y al ser una Asociación diversa ideológicamente, no propone una acción determinada sobre la sociedad, pero si propone unos valores de cuya presencia en la sociedad pretende hacerse valedora y testigo, sin ningún exclusivismo: valores de tolerancia, libertad, paz, filantropía, defensa de los derechos humanos que exigirán bastante de sus miembros sin retribución alguna. 

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Masones: quieren abrirse a la sociedad, pero se reconocen por signos, toques y palabras clave.

El propósito de San Martín era reunir a la mayor cantidad posible de soldados para integrar el Ejército de Los Andes, que en cinco meses más comenzaría la epopeya del cruce de la segunda cordillera más grande del mundo, con la misión de liberar a Chile y al Perú del imperio español.

El Congreso de Tucumán fue convocado luego de varias guerras civiles entre federalistas y centralistas; su objetivo central era lograr un punto de encuentro y declarar la independencia. Lo que se logró el 9 de julio de 1816 aprobando y firmando la Declaración de Independencia de las Provincias Unidas de Sud América.

Los tres primeros grados: aprendiz, compañero y maestro se derivan de logias operativas escocesas “desde tiempos inmemoriales”. Sin embargo, desde hace tres siglos, la tradición masónica abarca otros grados, que añaden un simbolismo complementario de expresión espiritualista y esotérico, la búsqueda del ideal caballeresco, secretos herméticos o misterios divinos.

     Es posible que nadie sepa jamás su origen exacto. Se los puede ubicar entre 1730 y 1750, pero prolongan corrientes mucho más antiguas. Desde los albores del siglo XVI, se formaron círculos de estudio del neoplatonismo, del hermetismo del ideal de la caballería medieval, de la cábala o de la religión egipcia. Cuando la coyuntura política impidió la libre investigación, estos cenáculos – que conviene calificar de iniciáticos – se refugiaron en el secreto. Después del hermetismo del Renacimiento, en el siglo XVII se desarrolló otro círculo, el de la Rosa Cruz.